Hubiese entrado el joven cristiano, con el pergamino de zipi zape en el reposadero de mierda, y dispuesto a expulsar unas ristras por su culo. Apareció de repente una tormenta, nunca vista por aquellas tierras desde épocas del emperador AINSS. Llegada la hora de la limpieza del ojete cristiano, una bola de fuego, adentró al lugar que ocupaba el joven, con el consiguiente desprendimiento del reposadero de mierda. El joven tras el desprendimiento, vió una luz, q le guió hacia la salida del reposadero de mierda
Apocalipsis 12-5
[SiKario]
miércoles, 8 de abril de 2009
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